31 dic. 2015

La Tumba Profética del Papa Maldito que servía al Demonio


 
La archibasílica de San Juan de Letrán en Roma fue antes el epicentro del poder Papal y la morada de algunos papas medievales. Entre esos destaca la tumba "profética" del Papa maldito, Silvestre II, conocido como el Papa Mago o el Papa Druida, según las leyendas se le achaca el poder de predecir la muerte de los sucesores de San Pedro, explica ABC.
 
La tumba de Silvestre II, el Papa maldito, dice la leyenda, que su tumba destila agua y registra extraños ruidos de huesos cuando se acerca el fallecimiento de un pontífice es inminente.
 
Se dice que fue el primer Papa que demostró su curiosidad por la cultura druida, su pasión por la ciencia árabe y por llevar a la Iglesia el cambio de milenio. Gerberto de Aurillac posteriormente Silvestre II, fue además, el primer pontífice francés en ocupar el sillón de San Pedro en el año 999, en plena efervescencia de las profecías que anunciaban el fin del mundo.
 
A él se le atribuye haber introducido en Francia el sistema decimal y el cero, construir uno de los primeros globos terrestres, un reloj de péndulo, observador de la Luna y las estrellas, e inventar una cabeza parlante que respondía a todo lo que se les preguntaba e incluso predecían el futuro. Se dice de él que cuando era apenas un niño habría vivido en una cueva junto a un temible ermitaño de quien había heredado la sabiduría demoníaca junto con sus poderes mágicos celtas.
 
Los historiadores suponen que las verdades y mentiras acerca de su persona, giran en torno a su innovadora propuesta de la religión y la ciencia, que para ese entonces, algunos sectores ortodoxos lo mirarían como una oferta del mismo demonio.
 

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