martes, septiembre 24, 2019

En lo Sobrenatural no siempre está la Voz de Dios

Imagen de Stefan Keller en Pixabay 

Dios actúa normalmente sobrenatural. Pero eso no es una excusa para esperar siempre de él una respuesta sobrenatural.

Son cientos de cristianos que están esperando un mensaje de Dios, escucharlo y verlo: una visión, un sueño, una profecía, un profeta, un escalofrío, un temblor, milagro, sanidad, llorar y caer por la imposición de manos, entre otra señales. Sólo para creer que realmente se trata de una respuesta divina.

En cierta oportunidad, un amigo, durante un tiempo de comunión con otros hermanos preguntó: 

¿Quién leyó la Biblia hoy? Todos respondimos que sí. Luego preguntó otra vez: ¿A quién le habló Dios hoy? Apenas dos personas levantamos la mano.

Él demostró que muchas veces leemos la Biblia, pero no nos sentimos que Dios mismo nos está hablando. ¿Y eso es un problema? Sí creemos que la Biblia es la Palabra de Dios. Obviamente, que al leerla deberíamos sentir literalmente que Dios nos está hablando. Pero no es así.

Vea lo que pasó con Elías:

1 Reyes 19:9-15 (NTV) 9 Allí llegó a una cueva, donde pasó la noche. El Señor le habla a Elías. Entonces el Señor le dijo a Elías: —¿Qué haces aquí, Elías? 10 —He servido con gran celo al Señor Dios Todopoderoso —respondió Elías—; pero el pueblo de Israel ha roto su pacto contigo, derribó tus altares y mató a cada uno de tus profetas. Yo soy el único que queda con vida, y ahora me buscan para matarme a mí también. 11 El Señor le dijo: —Sal y ponte de pie delante de mí, en la montaña. Mientras Elías estaba de pie allí, el Señor pasó, y un viento fuerte e impetuoso azotó la montaña. La ráfaga fue tan tremenda que las rocas se aflojaron, pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto, pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Pasado el terremoto hubo un incendio, pero el Señor no estaba en el incendio. Y después del incendio hubo un suave susurro. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió la cara con su manto, salió y se paró a la entrada de la cueva. Entonces una voz le dijo: —¿Qué haces aquí, Elías?


Dios puede aparecer y hablarnos sin necesariamente usar lo sobrenatural. A veces lo más natural, ordinario y sencillo puede ser la respuesta divina que Él tiene para nosotros.

No en el torbellino, ni en el terremoto y ni en el fuego estaba el Señor, él estaba en el suave susurro del aire. 

Deje de estar pensando y esperando lo sobrenatural. No permita que el enemigo se aproveche de usted. La mejor palabra ya se nos fue entregada, es la Biblia. Amela, estudiela y compartala con otros. Viva la Sagrada Escritura.

La obra más sobrenatural de todas, ya se llevó a cabo:

Dios mismo tomó carne y estuvo entre nosotros, Jesús de Nazaret, él es el Mesías e Hijo de Dios, Señor y Salvador del mundo.

Sí Jesús ha nacido en su corazón, usted recibió el milagro más hermoso y sobrenatural de todas.

Dios sin duda te ha estado hablando y respondiendo muchas cosas a través de los detalles y las cosas más simples de tu vida. Abre tus ojos para que puedas ver.

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