jueves, septiembre 19, 2019

¿Tienes un Niño-Profeta?

Imagen de Pexels en Pixabay

Cientos de emails y mensajes a Facebook nos han llegado durante está década, presuntas profecías y profetas que nos comparten sus revelaciones. Sin embargo, tras pasar el filtro doctrinal bíblico cristocéntrico, apenas un 10% de ese contenido ha sido publicado o debatido; y a decir verdad, son más los que fueron publicados demostrando el cómo no debemos profetizar.

Como se nos ha enseñado: 'No Menospreciéis las Profecías'. 1 Te 5:20 (LBLA). Siempre revisamos las profecías que ustedes nos envían y son consideradas para compartirse. Siempre les notificamos al respecto de sí será publicada o no.

No obstante, dentro de ese pequeño porcentaje de profecías modernas aceptadas hemos tenido tres casos junto con su respectivo testimonio que nos han dejan sin palabras, porque provienen de los supuestos "niños-profetas".


Niños Profetas

Los niños-profetas pueden ser hasta la edad de 13 años. Pero, en realidad ¿Son profetas? Probablemente 'no' en el sentido estricto del oficio ministerial. ¿Por qué? No se trata sólo de acertar o tener varias coincidencias, el carácter del profeta debe ser formado atravesando las pruebas de la vida y el testimonio.

Todos los niños son de Dios, y por eso pueden recibir mucho más que un adulto delante la presencia de Dios. Ellos sólo creen y ya. Cuando un niño adora o canta, él genuinamente lo está haciendo. En cambio, usted o yo, a veces hasta para abrir la boca y cantar tienen que convencernos.

Dependiendo de las circunstancias de vida, algunos creemos que los niños dejan de ser o comienzan a no ser en la mayoría de los casos a los 13. Obviamente, eso puede cambiar dependiendo a varias razones, como por ejemplo: la pérdida de la inocencia, las circunstancias de la vida, el desarrollo o la pubertad, etc.

El niño que tiene visiones, sueños, ciencia y hasta profecía es excepcional para cualquiera. Y están desde los padres que lo admiran hasta los que lo satanizan.


El Problema más Grande que Enfrentan

Realmente, el mayor problema de los niños-profeta (o aquellos que muestran grandes señales o llamado divino), son sus padres. Ellos son los que más cuidado requieren.

Padres que viven esto, recuerden que su hijo es niño, y hay que 'dejar que el niño sea niño'.

Los pocos casos que conocemos, se trata de niños que desde muy temprana edad conviven en un ambiente cristiano (o religioso, no necesariamente evangélico).

Un niño que viene con visiones puede ser 'desconcertante' y 'sobrenatural'. Tal información debe ser manejada con sumo cuidado entre los padres, a su vez ellos buscando apoyo con un consejero pastoral y/o anciano-profeta.

Hay que tener mucho cuidado con ellos, su flujo de información puede ser repentinamente inoportuno o fuera de lugar o lejos de su capacidad de entendimiento.

Quiero ser puntual en esto: El equipo de asesoría y consejería pastoral-profético no es para el niño, sino para los padres para que aprendar a desahogarse y aprender a cómo reaccionar con las experiencias espirituales de su niño o niña.

Somos los adultos, los padres, los únicos responsables de protegerlos y llevarlos a Cristo Jesús. "Dejen que los niños vengan a mí", dijo nuestro Señor.

Por favor, padres tengan mucha sabiduría, y si no sabe qué hacer, oré a Dios y busque consejo pastoral-profético; y al experto médico de ser necesario, tampoco lo descarte. Probablemente ni usted ni el niño están locos. No se sienta insultado ni ofendido. Sí todo está bien en los exámenes clínicos será un testimonio hermoso para todos. Hasta será de evangelismo para el doctor si es incrédulo y más sí es creyente.


No coloque las palabras o experiencias del niño(a) a la exposición pública: padres que suben vídeos o imágenes o cuentan toda la historia en Facebook o Youtube... No es recomendable. Sí es del Señor permanecerá y vendrá el tiempo cuando salga a luz. Todo tiene su tiempo. Vea que el Sol no para de alumbrar en el espacio pero aún así tenemos la noche, ¿Entiende esto? - Por eso no hemos publicado las profecías de los niños que hemos recibido. No los someta a la exposición y crítica pública. 

Los padres no deben pelear por esta situación, sino unirse y prepararse en Dios.

Tenga presente que el público religioso/cristiano/mundano puede ser muy severo. Sino vea el testimonio de Colton Burpo y Akiane.


Niños-Profetas en la Biblia

No tenemos literalmente. Pero desde temprano algunos mostraron grandes dotes proféticos: Jesús, José y Samuel. Son muy pocos los datos bíblicos que muestran esta peculiaridad.

1 Samuel 3:10 Y el Señor vino y llamó igual que antes: —¡Samuel! ¡Samuel! Y Samuel respondió: —Habla, que tu siervo escucha. (NTV)

¿Cómo se manifiestan los Dones Proféticos en los Niños?

Van desde visiones nocturnas, pesadillas vividas, hablan con ángeles o los ven, disciernen cosas malas, revelan cosas que no son posibles que ellos las conozcan, pueden orar por usted y decirle cosas maravillosas, relatarles las experiencias maravillosas que tienen en sus sueños, hablar en lenguas y otras...

Por supuesto que asusta. Nadie está preparado para una experiencia así. Puede ser difícil para ellos pero más para los padres que no se sabe qué hacer.

Escucharlos, darles consuelo y mostrarles que se trata de un regalo de Dios. Esto no es para destruirlos, dividirlos y menos enloquecerlos. 

Sí el niño manifiesta estás cosas verá que luego podrá controlarlas, porque Dios nos ha dado espíritu de dominio propio. Él mismo Señor que le vistió de estas capacidades divinas le equipará.


Mi Hijo Perdió sus Dones 

Uno de los casos que conocí era un bebé que miraba ángeles. Él literalmente miraba algo, aunque científicamente no era posible, espiritualmente él podía ver. Cierto día un siervo de Dios llegó al hogar y el Señor le mostró lo que miraba el bebé. Habían Ángeles en la casa.

¿Se acuerda de Giezi preocupado por los ejércitos que rodeaban la casita del profeta Eliseo? ¿Qué respondió el profeta Eliseo? 2 Reyes 6:17, Eliseo le pidió al SEñor que abriera los ojos espirituales de su siervo, y entonces mir+o, ¿qué  miró? Los ejércitos del Señor de los Cielos que los cuidaban.

Otra niña miraba demonios, apenas con 10 años de edad. Pero lastimosamente, tenía un ambiente complejo y el espiritual también lo era. No había un sano equilibrio espiritual basado en la Palabra de Dios. La asesora espiritual que tenían hablaba más de demonios que del Evangelio de Jesús. 

Conocí dos niños preciosos del Señor, desde la edad de 9 hasta los 12, era usados en palabra de consolación cuando oraban por las personas, profetizaban y hasta hablaban en lenguas. Pasaron a la pubertad, perdieron su inocencia y cesaron las manifestaciones. Eso significa que ahora, ellos deben volver a tener un encuentro personal con el Señor Jesús para volver a reactivar y avivar el fuego de sus dones.

Recuerda que el niño es niño y debe ser niño. Todo tiene su tiempo. Los padres deben ser cuidadosos con la información que comparten sus hijos. Y también adquirir experiencia y discernimiento. Avanzado el tiempo usted observará que pierden puntería; y es más, algunos niños-picaros quieran aprovecharse de ustedes.

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