¿Toda autoridad civil es puesta por Dios? ¿Iglesias apolíticas o políticas o partidistas?

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Hace unos días prediqué sobre esto, y fue necesario hacerlo porque cuando se trata de hablar de política y religión, es triste la ignorancia que tenemos al respecto. Por eso muchos simplemente mejor no tratan estos temas aunque están en la Biblia. Pero, Dios nos ha dado instrucciones claras que debemos transmitir.

¿Cristianos apolíticos? No deberían existir pero los tenemos. Todos somos políticos al nacer y ser registrados en un censo poblacional, así que lo apropiado es que usted y yo seamos ‘Cristianos interesados en la política de la nación’ pero NO PARTIDISTAS, la iglesia no tiene partido político. No obstante, tenemos iglesias con muchos cristianos partidistas y apolíticos.


1. La voluntad de Dios permite que NOSOTROS elijamos nuestras autoridades de turno.

A Dios no le quedó otra que darnos el elegir a nuestras autoridades civiles.

(1 Samuel 8:4-7 RVR1960) Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

Entonces, ¿Qué hay del pasaje de Romanos 13:1-7? Este que se ha convertido en un tremendo dolor de cabeza para muchos, especialmente para algunos incrédulos y cristianos, cuando tenemos autoridades corruptas, partidos corruptos, gobiernos corruptos y leyes corruptas.

(Romanos 13:1-7 RVR1960) Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.


2. La voluntad de Dios retribuirá las autoridades que merecemos.

“La voluntad del pueblo es la voluntad de Dios”, se dice, eso no es necesariamente acertado.

Sí el pueblo está lejos de Dios votará contra la voluntad de Dios porque no sabe cuál es. Sí el pueblo teme a Dios votará con sabiduría porque conoce a Dios y desea agradarle.

(Oseas 4:6 RVR1960) Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

El concepto de la “retribución divina” es que Dios responderá como usted haya decidido hacerlo.

Las promesas de Dios son reales para los que tienen a Cristo en sus vidas, por lo tanto, los que no viven para agradarle sus promesas son inútiles. Ningún incrédulo disfrutará las promesas de Dios porque son para los hijos. Sí usted decidió que Dios no sea parte de su vida, así será entonces.

(Oseas 8:1-4 RVR1960) Pon a tu boca trompeta. Como águila viene contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley. A mí clamará Israel: Dios mío, te hemos conocido. Israel desechó el bien; enemigo lo perseguirá. Ellos establecieron reyes, pero no escogidos por mí; constituyeron príncipes, más yo no lo supe; de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser ellos mismos destruidos.



Los servidores de Dios en el gobierno son puestos por Dios, eso dice Romanos 13:1-7. Los sinvergüenzas que tenemos ahora en los puestos civiles fueron puestos por nosotros. ¿Por qué? Porque la nación que no conoce la voluntad de Dios, siempre irá por el camino contrario a Dios.

SOBRE LA IGLESIA - Lo que diré ahora da alipori. Los cristianos que estamos congregados en varias partes haciendo la Iglesia del Señor, tenemos una deuda espiritual y social con la sociedad por no llamar al pecado-pecado y por no vivir un testimonio coherente que rete a otros a seguir a Cristo.

Pastores y profetas del gobierno de turno, da vergüenza. Templos y púlpitos alquilados o prestados para trampolines proselitistas de ungimiento de algunos candidatos corruptos que no temen a Dios, mientras se les profetiza futuros ganadores.


3. ¿Qué podemos hacer ahora? ¿Es tarde?

(Tito 3:1-7 RVR1960) Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

No tenemos candidatos santos, ni perfectos… Todos los que ahora tenemos están salpicados de corrupción. Nuestras opciones aterran. El mal menor es la mejor opción.

NO ES TARDE, tenemos que salir a votar por aquellos que como mínimo no nos serán tropiezo para que la Palabra de Dios siga siendo predicada en la nación.

NO ES TARDE PARA IR A VOTAR Y CAMBIAR EL RUMBO QUE TENEMOS. Piense que Dios le dio inteligencia, investigue e indague en la presencia de Dios para que votemos con sabiduría. Sí usted nunca ha votado es hora de hacerlo. No ignoré esto, Santiago 4:17, y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

No es tiempo de que siga desinteresado, antipático, apático y al margen como si no viviera aquí. Esta es su nación, es su tierra, ¿Qué nación dejaremos a nuestros hijos y nietos? Tenemos una responsabilidad con nuestra generación y las próximas. Estamos como estamos porque las mujeres y los hombres de Dios no salen a votar, por eso triunfa el mal y nuestros jóvenes son enredados para darle el voto al que les aprobará sus deleites pecaminosos.

Llene cada casilla, no deje nada en blanco y hágalo bien para que no sean nulos.


Conclusiones

Los cristianos debemos utilizar las leyes del gobierno y trabajar para que en forma no violenta cambiemos las cosas. Dios no llenará las papeletas, usted, yo o alguien más lo hará.

Claro que la Biblia también nos muestra que sólo los verdaderos cristianos presentan desobediencia civil permitida a las leyes o las órdenes de gobiernos tiranos, que constituyen una violación directa contra la voluntad de Dios.

Muchos no tenemos paz ni vivimos reposadamente en nuestras ciudades a causa de que no (1 Timoteo 2:1-4 RVR1960) Exhortamos, ni rogamos, ni oramos, ni presentamos peticiones o acciones de gracias, por todos los que están en eminencia.

¿Seguiremos permitiendo que Satanás tome el rumbo de nuestra nación? ORE, VAYA A VOTAR, SIGA ORANDO Y SIGA TRABAJANDO.

(2 Crónicas 7:11-14 RVR1960) Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey; y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová, y en su propia casa, fue prosperado. Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

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